Sin límites

Por Fulgencio Pérez Díaz

El diferendo limítrofe entre los departamentos de Antioquía y Chocó, que ubica el corregimiento de Belén de Bajirá en este último, muy distante de la capital antioqueña, ha despertado la atención de varios estamentos de cara a definir los límites dudosos entre diferentes departamentos y municipios. 

Por Fulgencio Pérez Díaz

El diferendo limítrofe entre los departamentos de Antioquía y Chocó, que ubica el corregimiento de Belén de Bajirá en este último, muy distante de la capital antioqueña, ha despertado la atención de varios estamentos de cara a definir los límites dudosos entre diferentes departamentos y municipios. 

La expansión limítrofe de las fronteras creó un sentimiento de enraizamiento entre los habitantes y su territorio, al punto que algunos la han considerado como una expropiación indirecta que pone en peligro la estabilidad de las finanzas del Municipio segregado. 

Como quiera que el Instituto Geográfico Agustín Codazzi – IGAC – no define los límites territoriales, para agregar o segregar territorios municipales es condición la indelegable petición motivada del gobernador y un concepto no vinculante ante la Asamblea, como también el concepto favorable del Ministerio de Hacienda sobre la viabilidad presupuestal del municipio que pierde parte de su territorio, y además que la identidad de los habitantes se pierda por la distancia excesiva con la sede administrativa.

El IGAC deberá pulir su experiencia en la definición de los linderos y en la implementación de la verdad histórica, ya que por disposición legal, por deslinde debemos entender la operación administrativa mediante la cual se identifican, precisan, actualizan y georreferencian en terreno y se representan cartográficamente en un mapa los elementos descriptivos de límites relacionados en textos normativos o a falta de claridad y conformidad de estos con la realidad geográfica, los consagrados por la tradición. Frente a todo esto, el caso a ocuparnos es ¿qué documento oficial define la línea fronteriza entre los municipios de Sincelejo y Corozal para que el cementerio de Chochó tenga unos límites dudosos y aparezca en jurisdicción de Corozal? 

Existe un doble descuido entre los municipios colindantes pues ninguno de ellos invertiría con cargo a los recursos del Sistema General de Participación – propósitos generales – para mantener la infraestructura del cementerio de Chochó y menos se atreverían a designar personal de limpieza, o un administrador como lo sugiere la Resolución 5194 de 2010 del Ministerio de la Protección Social.

Aquí se hace necesario evaluar la tradición cartográfica, los testimonios de miembros nativos, la prestación de los servicios públicos, la participación electoral como también el catastro y el pago de los impuestos municipales, para no ver convertido a Chochó en un paraíso fiscal y establecer en lo sucesivo a cuál de los dos municipios se inhumarán los cadáveres. 

Para esa expansión del territorio de Sincelejo, por ser el cementerio un lugar creado por los chochoanos, se hace necesario el acuerdo de un límite común en donde el IGAC proponga un trazado que se ajuste a los mapas y textos, acudiendo incluso a la tradición para preservarlo, sin recurrir a mecanismos alternativos a la institucionalidad, entregando el cementerio sin compensación alguna que proponga bloquear toda inmigración de cadáveres.

En la diligencia de deslinde sobre el terreno comparecerán el IGAC, los alcaldes de Corozal y Sincelejo y su equipo de asesores, cuyo resultado de la diligencia quedará consignado en actas y en un mapa para que la Asamblea de Sucre determine que el cementerio de Chochó no quede sin límites.

 

La expansión limítrofe de las fronteras creó un sentimiento de enraizamiento entre los habitantes y su territorio, al punto que algunos la han considerado como una expropiación indirecta que pone en peligro la estabilidad de las finanzas del Municipio segregado. 

Acción colectiva, ¿la mejor instancia?

Por Nicolás Guerrero Montaño

"El elemento central del acuerdo es la creación de un patrimonio autónomo a través del cual se van a financiar obras muy importantes para Buenaventura en un término que hemos fijado de diez años. 

Por Nicolás Guerrero Montaño

"El elemento central del acuerdo es la creación de un patrimonio autónomo a través del cual se van a financiar obras muy importantes para Buenaventura en un término que hemos fijado de diez años. Este gobierno, en lo que le queda, va a comprometer algunos recursos, pero se dejará un marco de acción para otros gobiernos", expresó a los medios de comunicación Guillermo Rivera, ministro del Interior, luego de que se pusiera fin a más de veinte días de paro cívico en el Distrito Especial, Industrial, Portuario, Biodiverso y  Ecoturístico de Buenaventura, en el departamento del Valle del Cauca, cuyo puerto es el principal de Colombia y que da al Océano Pacífico.

Así como en el paro del Chocó, los bonaverenses protestaron para exigirle al Gobierno nacional ejecutar los compromisos pactados tiempo atrás y que hasta la fecha no habían cumplido, como fue invertir recursos en infraestructura, salud, educación, saneamiento básico, vías, entre otros. 

Tanto el Chocó como Buenaventura en el Valle del Cauca son regiones con características idóneas para abonar al desarrollo económico del país. Sin embargo, tuvieron que acudir a protestas, paros y manifestaciones públicas para lograr la atención e intervención del Estado colombiano.

Organizaciones sociales, comunitarias, educativas, cívicas, religiosas, entre muchas otras del Chocó y de Buenaventura, exigieron condiciones de vida digna, se tomaron las calles, bloquearon las vías, se paralizó el comercio, el transporte y las instituciones educativas oficiales, y conjuntamente insistieron para luchar por unos intereses comunes en beneficio de su territorio. 

Charles Tilly, sociólogo, politólogo e historiador norteamericano, planteó la teoría de la acción colectiva, definiéndola como aquella llevada a cabo por un grupo de personas que comparten unos intereses comunes, que se organizan en unas estructuras más o menos formales y que ponen en marcha acciones movilizadoras, todo ello bajo una determinada estructura política que facilitará o dificultará su influencia en el poder en función de sus características. 

Con base en esta teoría y a lo que se está viviendo en nuestro país, es preciso anotar que  las acciones y demandas de la sociedad a través de protestas y manifestaciones están superando la institucionalidad del Estado. 

Pero, ¿por qué tomar estas medidas?, ¿Acaso no contamos con una institución legítima como es el Congreso de la República donde se pueden deliberar todas esas situaciones y ejercer control político sobre el Gobierno nacional?

Si bien es cierto que nuestra Constitución Política contempla el derecho a la protesta y a las manifestaciones en su artículo 37, pareciera ser que las  soluciones a las demandas de la ciudadanía en las políticas públicas de Colombia están siendo superadas por el poder de facto, esto es por la fuerza de los hechos, y no precisamente por las leyes y disposiciones a que está sometida la sociedad civil o poder de jure.

Los resultados de los paros cívicos del Chocó y Buenaventura lograron la asignación de importantes recursos para ser invertidos en infraestructura, salud, educación, entre otros.

Hoy el país acaba de superar otra acción colectiva, el Paro Nacional del Magisterio. Nuevamente el poder de facto estuvo por encima de la institucionalidad. Estamos presenciando un escenario en donde el poder constituyente emerge y se radicaliza y opta por las vías de hecho, cuya efectividad e inmediatez le hacen una opción atractiva para la exigibilidad de derechos. El problema central del Estado hoy parece centrarse en recuperar la legitimidad en la representación de los intereses colectivos.

Sí, es real

Por Selma Samur de Heenan

En la columna pasada les decía que la existencia del diablo es real, no una metáfora ni un cuento para asustar niños.

Por Selma Samur de Heenan

En la columna pasada les decía que la existencia del diablo es real, no una metáfora ni un cuento para asustar niños. Es una verdad establecida desde el primer libro de la Biblia y ratificada por el mismo Jesucristo. De igual forma, la veracidad de su ser es reconocida por la doctrina de la Iglesia católica, hasta el punto de que en cada Diócesis se procura la presencia de sacerdotes exorcistas que atiendan los casos de posesión demoniaca, conforme a los procedimientos preestablecidos para expulsar los demonios que estén en control de una persona. Con este propósito, el papa Juan Pablo II habló de los deberes del exorcista y en 1999 publicó una actualización del libro que contiene los ritos de exorcismos.

El Catecismo en su numeral 2851 se refiere a la petición que hacemos a Dios cuando oramos el Padre nuestro "líbranos del mal" y nos aclara: "en esta petición, el mal no es una abstracción, sino que designa una persona, Satanás, el Maligno, el ángel que se opone a Dios. El diablo es aquel que se atraviesa en el designio de Dios y su obra de salvación cumplida en Cristo".

También les hacía un recuento de cómo este enemigo puede atacar nuestra alma induciéndonos a seguir su camino de oscuridad. Y les contaba algunas estrategias a las cuales agrego las siguientes:

Usa astutamente la "lexicografía", es decir, con palabras y nombres llamativos y aparentemente loables, disfraza su maldad. Por ejemplo, al desmembramiento y asesinato de un niño a través del aborto le llama libertad reproductiva, interrupción voluntaria del embarazo o derecho a elegir.

El diablo nos engaña poniendo a nuestra disposición gran cantidad de información falsa, con la que logra confundirnos. Principalmente se vale de los medios de comunicación, los que ejercen su mayor poder con lo que dejan  de informan y ocultan.  Es importante que estemos alerta y no demos crédito a todo lo que pensamos o escuchamos, tratando de verificar lo que vemos y oímos, para luego cotejarlo con la verdad revelada de Dios.

Es bastante frecuente que nos ataque por medio de la desviación, lo que pretende es que nos alejemos de nuestro principal objetivo para el que fuimos creados y siempre tiene que ver con que no hagamos la voluntad de Dios para nuestra vida.

Su principal táctica para descarrilarnos es distraernos con las cosas pasajeras del mundo. Incluso quienes vivimos la fe, en muchísimas ocasiones afirmamos que estamos tan ocupados que no tenemos tiempo para orar, o ir a la iglesia, o buscar otras formas de alimento espiritual.

Nos induce a la ansiedad y al miedo, causándonos un desenfoque y debilidad para el combate contra nuestro real adversario. Pone en nuestro corazón un terror al sufrimiento por cosas que podrían suceder en esta vida terrenal y nos insensibiliza al santo temor de Dios, que es el único que nos sirve conservar.

Jesús dice: "No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman más bien a aquel que puede arrojar el alma y el cuerpo a la Gehena (infierno)" Mateo 10:28.

El diablo nos engaña poniendo a nuestra disposición gran cantidad de información falsa...

Escuela de padres

Por Elizabeth Zuccardi Porras

A esta generación hay que enseñarle a ser papás, ambos progenitores porque han perdido la capacidad de influenciar positivamente en sus hijos,  al dejar de ser los tutores, mentores, conductores que  ellos necesitan, porque ya no tienen tiempo para ejercer esa misión tan importante delegada por Dios

Por Elizabeth Zuccardi Porras

A esta generación hay que enseñarle a ser papás, ambos progenitores porque han perdido la capacidad de influenciar positivamente en sus hijos,  al dejar de ser los tutores, mentores, conductores que  ellos necesitan, porque ya no tienen tiempo para ejercer esa misión tan importante delegada por Dios, al momento mismos de convertirse en padres, y se las han encargado a las instituciones educativas, a las personas contratadas como niñeras y a los familiares más cercanos, con la excusa de que tienen que trabajar para poder precisamente costear los gastos que genera, esa empleada y ese colegio, etc, etc. 

Y es que ser papás en estos tiempos no es nada fácil, yo diría que muy difícil, aun más, si no cuentan con la compañía del Espíritu Santo, que les ayude  a implementar las directrices que la Biblia menciona sobre la disciplina en el hogar, la educación integral de los hijos, y la conducta moral y espiritual que deben inculcarse en ellos desde los tempranos años de edad.

Les haré caer en cuenta lo siguiente: con los padres que tienen varios hijos, puede suceder que cada uno de sus hijos requiera una manera diferente de tratarlos y educarlos. Siendo así que para uno de ellos él puede ser el mejor papá del mundo y otro tenga un concepto diferente creyendo que tiene un mal padre. A su vez se da el caso de que en una familia numerosa hay hijos bien educados, de buen comportamiento y otros desobedientes y malcriados. 

Fíjese el caso de los primeros padres, Adán y Eva, tuvieron dos hijos: Abel, un buen muchacho, y Caín tenía su corazón lleno de maldad, al grado tal que mató a su hermano; Isaac tuvo mellos, Esaú era tosco, fiero, burdo, y Jacob era delicado, tranquilo, ambos hermanos terminaron odiándose. El rey David, tuvo varios hijos, unos eran perversos, de mal corazón, y Salomón siendo el mejor se convirtió en su sucesor.  Lo cual demuestra que lo que da resultados en unos, para otros no es recomendable. Así que cada padre de familia debe ser el papá que cada hijo necesita de acuerdo con su personalidad, para comprenderlo y así aplicarle la disciplina correcta.

Las cualidades que no deben faltar nunca son el amor, la misericordia, la sabiduría, y la corrección adecuada para cada uno de ellos. Para esto tenga en cuenta: no compare a sus hijos, porque cada uno de ellos es diferente; no pretenda que todos sean iguales, no demuestre preferencias, sea justo y equitativo. 

Lo que se les debe dar por igual es lo concerniente a proveerles sus necesidades básicas: alimento, vestido, cobijo, educación. No los malcríe dándoles todo lo que ellos piden, porque los puede echar a perder.

 El mejor ejemplo de padre no los brinda Dios, que nos mira a cada uno de nosotros sus hijos de un modo especial y nos corrige para nuestro beneficio. Así debemos hacer nosotros los padres con nuestros hijos. Leamos Hebreos 12: 5 Hijo mío, no tengas en poco la disciplina del Señor, ni te desanimes al ser reprendido por él; 6 porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo. 7 es para vuestra corrección que sufrís; Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo hay a quien su padre no discipline? Aprendamos a ser padres con el ejemplo de nuestro buen Padre Dios.

¿'Demasiado tarde' para escribir?

Por José Arturo Ealo Gaviria

Personas cuyas vidas u obligaciones sociales los han alejado de la escritura se enfrentan a un problema especial y a una gran resistencia íntima, tanto si vuelven a escribir como si empiezan a ejercitarlo en un momento tarde de sus vidas.

Por José Arturo Ealo Gaviria

Personas cuyas vidas u obligaciones sociales los han alejado de la escritura se enfrentan a un problema especial y a una gran resistencia íntima, tanto si vuelven a escribir como si empiezan a ejercitarlo en un momento tarde de sus vidas. En la obra "Silences", de la norteamericana Tillie Lerner Olsen reseñaba el bloqueo que se origina de aplazar o prorrogar durante mucho tiempo la aventura de escribir:

"Los hábitos de una vida —dice Tillie— no se rompen fácilmente cuando todo ha de pasar por delante de la actividad literaria, incluso a pesar de que las circunstancias hagan ahora posible que la escritura ocupe un primer plano. Los hábitos de años permanecen con nosotros, nos marcan, se convierten en nosotros mismos. El coste de la 'discontinuidad' (pauta aun impuesta a las mujeres) es un peso tal de cosas silenciadas, una acumulación tan grande de materiales que todo arranca en mí con un carácter distinto. Lo que debería costarme escribir semanas, me cuesta meses; lo que debería costarme meses, me cuesta años".

Se trata de un triste y conocido disgusto, pero que no está, sin embargo, completamente vacío de esperanza. Si alguien vive la parálisis del recién llegado, consuélese sabiendo que, si un atleta podría ser capaz de salvar una distancia de tres kilómetros en cinco minutos, a usted le costará notablemente más por estar en forma. Una persona que está en baja forma navega en el mismo barco al igual que el que no tiene un buen estado físico. 

Se requiere cierta dosis de humildad para constatarlo, pero la humildad es una actitud mucho más libertadora que esta índole de autocrítica por agredirle debido a que no logra ponerse de inmediato a la altura de su anterior nivel profesional en la escritura o en cualquier otro aspecto de su vida. 

Si ha dejado de tocar el piano durante un par de décadas, no espere sentarse e interpretar a los pianistas Franz Liszt o a Johannes Brahms como para dar un concierto. Comenzará haciendo escalas, despacio, hasta que sus manos empiecen a recordar cómo hacerlo, deberá darse cuenta, que al haber comenzado tarde, quizás no alcance o no recupere jamás la competencia técnica requerida para interpretar a cualquiera de los exponentes ya mencionados, pero puede aprender a ejecutar bien eso que sucede dentro de sus límites naturales.

La mentalidad del "demasiado tarde" es un sentimiento engañoso que se introduce a la perfección en el bloqueo del escritor. Pero la gente es tan propensa a creer que ha perdido el barco si tiene veinte, treinta años o una edad muy avanzada. Solo se trata de un estado mental. El momento mágico del ahora no tiene edad, y ese en que una persona está obligada a vivir. Todo cuanto existe en este mundo intemporal es la palabra o la frase que estamos consignando en la hoja o en el ordenador. No mire hacia atrás a lo que podría haber sido, ni adelante a lo que nunca sucederá. Concéntrese en el dichoso momento de la escritura.

Tras haber escrito la primera frase, siga con la siguiente. Ninguna otra cosa en el mundo tiene importancia, fuera de usted y su frase. Recuerde que sus músculos están agarrotados y deben relajarse lentamente, sin forzarlos a realizar la tarea. 

Aunque tal vez sea cierto que ya no posee la energía de años anteriores o que la vida lo ha endurecido hasta hacerle adoptar actitudes que representan el flujo fácil de las palabras, posee, no obstante la suprema ventaja que habitualmente falta en la juventud: La paciencia. Y la paciencia es la cualidad más valiosa que puede tener un escritor.

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No mire hacia atrás a lo que podría haber sido, ni adelante a lo que nunca sucederá. Concéntrese en el dichoso momento de la escritura.

La nueva protesta social

Por Fernando Negrete Montes

Los procesos de paz con la guerrilla en la década de los noventa del siglo pasado y que terminaron con la entrega o dejación de armas y la lucha armada por parte del EPL, el M-19, Quintín Lame y la Corriente de renovación socialista y luego.

Por Fernando Negrete Montes

Los procesos de paz con la guerrilla en la década de los noventa del siglo pasado y que terminaron con la entrega o dejación de armas y la lucha armada por parte del EPL, el M-19, Quintín Lame y la Corriente de renovación socialista y luego, con las llamadas autodefensas en la primera década del presente siglo, hasta desembocar en el proceso de paz con las Farc y los diálogos con el ELN a partir del gobierno Santos, debían estar acompañados por la disminución de la protesta social en tanto el factor de violencia generado por estos grupos debía aclimatar hasta cierto punto la paz en el país.

Tal parece que la situación no ha avanzado en esta línea, por el contrario, más y más sectores salen a la palestra a reclamar derechos y no de forma pacífica, mediante derechos de petición o la vía judicial, sino a través de las tomas de carreteras, manifestaciones callejeras, plantones, paros y cuanta acción de hecho se pueda desarrollar, reclamando derechos fundamentales a la salud, educación, vivienda, empleo, obras de infraestructura, contra la corrupción, por el incremento en los precios de los productos agrícolas como el arroz, el ñame, el maíz. Esto ha llevado a que en los últimos tiempos se haya puesto de moda la protesta social como el medio más expedito para la obtención de la solución a los problemas y no solo por parte de los asalariados, sino de empresarios y sectores sociales, incluidas las llamadas minorías nacionales.

Este panorama tiene un trasfondo económico. La guerrilla en sus orígenes y durante varias décadas se organiza para luchar contra la inequidad, hasta que degeneró en negocios ilegales. Otros grupos al margen de la ley buscan la defensa de sus negocios, como el caso del narcotráfico y la violencia en el campo por aumentar la frontera agrícola y la explotación minera. Los sectores pobres de la población, reivindicaciones como el trabajo, la vivienda, los servicios públicos, la salud, la educación. 

Si los gobiernos y la nación entera hubieran encaminado sus esfuerzos en superar el gran problema de la pobreza y abrir las oportunidades para que la población aumentara la riqueza y la mejor distribución de esta, los llamados factores objetivos de la violencia habrían disminuido y de hecho, no habría base social para la guerra.

Como esto no ocurrió y hay un proceso de paz paralelo a la protesta social y que se debe atender al tiempo, con el riesgo del cazador que por ir tras dos presas, las pierde, con unos recursos limitados, dado que la economía de Colombia es de $884 billones, lo que daría un per cápita de $18 millones, y el presupuesto nacional de $224 billones en 2.017, es decir, el 25% es impuesto, la magnitud de la inversión para atacar todo el atraso histórico y la llamada deuda social, es inconmensurable, porque toda la "plata" está comprometida.

Por esto, hay que hacer un gran esfuerzo partiendo de la base que es la sociedad quien genera los medios a través del trabajo para la obtención de los recursos, porque aún aquellos países que vivieron revoluciones, después tuvieron que organizarse para arrancar casi de cero y con el trabajo de todos. En consecuencia, aquí hay que aplicar aquello de que "todos ponen", empezando con el ejemplo de la clase política y los administradores, tanto públicos como privados, para optimizar y asignar con eficiencia los recursos y la sociedad entender que la protesta es para construir y no para destruir y esperar que otros arreglen. 

Cada persona debe luchar por su trabajo, por su vivienda, por su bienestar y en conjunto, propugnar porque su espacio, su ciudad, región, país, se desarrollen en las dimensiones que hoy se conocen, empezando por lo económico, pasando por lo social y ambiental y llegando a lo humano.