Corazón campesino

Por Carlos Polo Vives*. Acabo de ver una noticia y de improviso recuerdo, muy a mi pesar, que cierta mañana estaba deambulando por las sendas que rasgan el cafetal sin una ruana. Solo llevaba un suéter de mangas largas. Él me dijo que no usara una de esas. Tampoco sombrero. Así fue que me encontró y esa imagen debía dejar de existir durante los próximos años por mi seguridad y la suya. Yo tenía la libretilla en la mano cambiando los últimos nombres que habían llegado. La mayoría de los cambios eran simples y combinaba algunos nombres entre sí solo por diversión.