¿Y la camioneta?

La causa fundamental que aducen las autoridades para justificar las falencias en el sector salud es la carencia de recursos

La causa fundamental que aducen las autoridades para justificar las falencias en el sector salud es la carencia de recursos. Siendo esto así lo más indicado entonces es que los activos con que cuentan las entidades de salud sean cuidadosamente vigilados por quienes tienen a su cargo el manejo y la responsabilidad de dichos entes. Por eso llama la atención lo denunciado recientemente por un miembro de la veeduría Trocha Ciudadana Afrocolombiana de San Onofre en el sentido de que una camioneta de la ESE de este municipio está desaparecida. Dice el veedor que se percató de la situación porque cuando empleados de dicha ESE protestaban por el no pago de salarios, en una pancarta se exigía que apareciera la camioneta. Asegura asimismo el veedor que el pasado 15 de septiembre mediante un derecho de petición le solicitó a la gerente de la ESE que le informara sobre el paradero del vehículo y no le supo dar una explicación acerca de dónde está la camioneta. Agrega que en la localidad se escuchan voces de que “se encuentra empeñada y dicen que la vendieron”.

Urge entonces que la gerente de la ESE de San Onofre se pronuncie cuanto antes sobre qué pasó con la camioneta o qué rumbo tomó pues no se trata de cualquier bien irrisorio que no merezca averiguar ni responder por él. Es más, si así fuese también hay que dar explicaciones,ya que los bienes públicos son sagrados y más aún si  pertenecen a la salud.

Transporte 'pirata'

El transporte "pirata" es sin duda un pendiente a solucionar por las autoridades de tránsito, pues se constituye en una competencia desleal para quienes tienen sus vehículos afiliados a empresas transportadoras, con rutas previamente asignadas. 

El transporte "pirata" es sin duda un pendiente a solucionar por las autoridades de tránsito, pues se constituye en una competencia desleal para quienes tienen sus vehículos afiliados a empresas transportadoras, con rutas previamente asignadas. Esto sucede con alguna frecuencia y no parece haber interés en ponerle coto. 

En Galeras, los conductores agremiados en Cootrautogal y cuyos vehículos cubren la ruta Galeras-Sincelejo han expresado inconformidad por la proliferación de carros que les hacen competencia sin estar habilitados para cubrir dicho itinerario. Reclaman atención de la Administración municipal y dicen trabajar a pérdida. Lo lógico y consecuente es que se les  escuche y solucione el problema planteado ya que les asiste razón y su trabajo debe ser protegido por las autoridades. Además, porque si estas intervienen se descartaría cualquier enfrentamiento físico entre las partes involucradas, una circunstancia ya vivida en otros municipios.

Unimos nuestra voz

Nunca antes los atletas y Ligas de Sucre se habían unido en torno a una causa apenas justa y reivindicadora: lograr que nuestros gobernantes y la empresa privada se quiten la venda de los ojos, no dejen morir el deporte ni el talento de quienes lo practican y, en consecuencia, inviertan sin mezquindades en su fomento y desarrollo al más alto nivel.

Nunca antes los atletas y Ligas de Sucre se habían unido en torno a una causa apenas justa y reivindicadora: lograr que nuestros gobernantes y la empresa privada se quiten la venda de los ojos, no dejen morir el deporte ni el talento de quienes lo practican y, en consecuencia, inviertan sin mezquindades en su fomento y desarrollo al más alto nivel.

Y es que más allá de que el deporte es salud, también es un capital e insumo importante para una sociedad que pretenda crecer pues sin duda nutre y dinamiza la economía como quiera que los eventos deportivos mueven masas, estimulan el consumo y sirven de trampolín al turismo. Eso es innegable e irrefutable. 

Entonces no se explica cómo el deporte sucreño hoy ha llegado al nivel de postración en el que está, y ejemplo de ello es que tanto las Ligas como los deportistas se ven obligados a mendigar apoyos y recursos para llevar y enaltecer nuestra bandera en las grandes competencias o, en el peor de los casos, a desistir de hacer presencia en ellas. ¡No es justo!

El PAE

El Programa de Alimentación Escolar (PAE), para beneficio de los niños que reciben clases en las instituciones oficiales,  ha sido fuente de controversia.

El Programa de Alimentación Escolar (PAE), para beneficio de los niños que reciben clases en las instituciones oficiales,  ha sido fuente de controversia. Al pasar a ser responsabilidad de Alcaldías y Gobernaciones, en ciertas partes del país su manejo no ha sido el deseable. Afortunadamente, en Sucre los operadores del mismo han tenido la intención de  cumplir con las obligaciones pactadas y dentro de las limitaciones presupuestales los niños reciben una porción o suplemento alimenticio que contribuye a evitar en cierta medida la deserción escolar. 

En lo que concierne a Sincelejo, para financiar el referido programa en el 2018 se requerirán alrededor de 14.000 millones de pesos, de los cuales el Ministerio de Educación tiene destinados solo 6.000 millones. El resto correrá por cuenta del Municipio. El Ministerio con el paso del tiempo ha ido descargando esa misión en las entidades territoriales y por ello no se preocupa de ajustar las partidas. No parece sensato que esto suceda, pues estas tienen muchas obligaciones y por supuesto se  hace difícil absorber gastos que corresponden en esencia a la Nación.

Hay que denunciar, no quedarse callado, es la mejor forma de frenar estos flagelos delictivos.

La parcialización de algunas conductas antisociales que antes eran 'macro' les está haciendo mucho daño a la comunidad, al pequeño comerciante, al ciudadano de a pie, a esas personas, que otrora pensaban que esos delitos como el narcotráfico y la extorsión solo afectaban a la gente 'pudiente', a residentes en los altos estratos.

La parcialización de algunas conductas antisociales que antes eran 'macro' les está haciendo mucho daño a la comunidad, al pequeño comerciante, al ciudadano de a pie, a esas personas, que otrora pensaban que esos delitos como el narcotráfico y la extorsión solo afectaban a la gente 'pudiente', a residentes en los altos estratos.

El cambio de estrategia de los delincuentes al decidir trasladar sus objetivos criminales al ciudadano del común tiene azotados a estos. Es así que los padres de familia ven alarmados cómo los bandidos, a través del microtráfico, acechan a sus hijos para inducirlos a entrar en el bajo mundo de la drogadicción, sea como distribuidores o como consumidores. 

Los extorsionistas ya 'no respetan pinta'. Hoy extorsionan por igual al empresario que al vendedor ambulante, al tendero de barrio, al simple empleado. El apetito voraz de los delincuentes parece no tener límite. Hoy quieren 'vacunar' a todo el mundo, por lo que la comunidad se encuentra desesperada.

La JEP

Por estos días una de las noticias de más importancia es el difícil trance que pasa en el Congreso la Justicia Especial para la Paz (JEP), mecanismo con el que se juzgará a los que de una u otra forma han participado en el conflicto armado del país. 

Por estos días una de las noticias de más importancia es el difícil trance que pasa en el Congreso la Justicia Especial para la Paz (JEP), mecanismo con el que se juzgará a los que de una u otra forma han participado en el conflicto armado del país. 

Es apenas lógica la trascendencia que se le está dando a este debate, debido al momento histórico que atraviesa Colombia por cuenta de un proceso de paz que aunque la  mitad de los colombianos no lo comparten, es precisamente la salida más honrosa y menos costosa -en recursos económicos y vidas humanas- de 53 años de enfrentamientos con las Farc.

Por eso, las decisiones que se tomen en esta instancia deben ser transparentes y desligadas de cualquier interés político, si se tiene en cuenta que se acerca un año electoral sui géneris en el que, como ya se ha anunciado en medio de incertidumbres, aparece un nuevo actor: el partido de la Farc. Con ese panorama, lo más conveniente para la paz estable y duradera de la que tanto se ha hablado y esperado es que la ciudadanía por lo menos recupere parte de la confianza perdida en algunos de sus dirigentes.