Sobre gas y crudo

Mientras se diversifica la producción y la canasta exportadora, los hidrocarburos seguirán siendo esenciales para el desarrollo del país.

 

Aunque este año aún no se conocen datos sobre las reservas probadas de gas y petróleo que tiene Colombia, las últimas cifras conocidas revelan que esas reservas alcanzan para un poco más de 11 años de consumo en el caso del gas y de 5 en el del petróleo, las cuales se encuentran en el rango de precarias, según los expertos. Por eso agradan dos noticias. La primera, que se produjo un nuevo hallazgo de gas en el pozo Nelson-13 ubicado en la cuenca del valle interior del Magdalena, que comprende Sucre, Córdoba, Bolívar y Magdalena, con buenas perspectivas de producción y el cual se convierte en el primer descubrimiento de hidrocarburo en 2019. La segunda noticia es el anuncio de que este año las inversiones en el sector petrolero rondarán los 5 mil millones de dólares para alcanzar una producción de 900 mil barriles diarios en el país, según informó la Asociación Colombiana de Petróleo. Estas inversiones, en su mayoría, irán para la sísmica, claro, pues es a través de esta actividad que se generan los hallazgos de hidrocarburos. 

Naturalmente, se espera que las comunidades no le pongan tantos palos en las ruedas a la exploración pues la industria de los hidrocarburos sigue siendo esencial para las finanzas nacionales ante el insuficiente desarrollo de los demás renglones de la economía. Lógicamente, la sísmica deberá ir acompañada de las debidas providencias medioambientales.

Unidos contra el terrorismo

Los colombianos debemos apoyar la mano firme del Gobierno contra los criminales de toda clase.

El repudio a un vil acto criminal vuelve a unir a los colombianos contra el terrorismo, y no podía ser de otra manera, pues lo sucedido en la Escuela de Policía General Santander es un suceso demencial, producto de la más baja mentalidad  asesina y cruel. 

Hacer explotar un carro bomba en un centro de formación, donde jóvenes cadetes, desarmados, se preparan para servirle a la patria no tiene ni puede tener ninguna justificación ideológica ni siquiera guerrerista. Ataques cobardes como ese, con los que se truncan los sueños de familias enteras, causan la más grande indignación. 

Al igual que en otros sucesos similares, de triste recordación para el país, debemos brindar todo el respaldo a la institución golpeada, y unirnos en fortaleza: autoridades y ciudadanía para no permitir que los violentos vuelvan a robarnos la tranquilidad y la esperanza que tanto trabajo nos ha costado.

Que no se repitan

En algunos departamentos del país ha habido problemas con el  Programa de Alimentación Escolar.

El Programa de Alimentación Escolar, mediante el cual se les suministra un suplemento alimenticio a miles de estudiantes en las escuelas oficiales, está planteado como la forma de bajar los índices de absentismo escolar, pues buena parte de estos dejan de asistir a clases algunas veces porque no tienen forma de recibir un bocado de comida a la hora del desayuno. 

Teniendo en cuenta experiencias negativas en años anteriores, la Gobernación de Sucre ha prometido hacer los trámites de rigor en busca de que el inicio del Programa coincida, en los posible, con el del año lectivo; es decir, adjudicar el contrato respectivo a su debido tiempo para que no haya traumas en el suministro oportuno de los referidos complementos alimenticios a los estudiantes. En esa misma dirección ha procedido la Alcaldía de Sincelejo, por lo cual lo lógico es que en el presente año no se repitan los atrasos de años anteriores.

Que no sea un obstáculo

La continuación o no de la Ley de Garantías se debe discutir, teniendo en cuenta los obstáculos que genera en las administraciones.

En un año electoral como el presente, necesariamente cobra vigencia el tema de la llamada Ley de Garantías, la cual se ha convertido en un verdadero obstáculo para las Alcaldías y Gobernaciones.

Se insiste que debería eliminarse esa disposición que actualmente lo que hace es entorpecer la ejecución de los planes de desarrollo de las regiones al no poder contratar los entes territoriales durante ciertos periodos.

Los que no están de acuerdo con esa ley, como la Federación Nacional de Departamentos, aducen que esta ya perdió importancia porque fue creada pensando en la figura de la reelección presidencial, la cual ya no existe en nuestro país. Y quienes están de acuerdo con ella aseguran que es necesaria para evitar favorecimientos y beneficios con recursos públicos en la contienda electoral.

Lo cierto es que con o sin ley de garantías, en nuestra Colombia los corruptos se las siguen ingeniando para hacer de las suyas con los recursos del Estado.

A la baja

El país se ha ido convirtiendo con el paso del tiempo en importador de productos agrícolas, entre estos el algodón.

El algodón ocupó hace muchos años un puesto destacado en las exportaciones colombianas. Valga decir, por ejemplo, que en 1977 se vendieron en el exterior 74.000 toneladas de algodón-fibra de muy buena calidad. Eran las épocas en que se protegía la agricultura nacional. Hoy, infortunadamente, el cultivo está prácticamente desaparecido en algunos departamentos y sería una proeza que en las cosechas del interior y de la región Caribe se supere la cifra de  20.000 hectáreas sembradas. 

La perspectiva del precio del algodón es a la baja. En el semestre pasado la tonelada de algodón-fibra se cotizó en el mercado nacional a 5.500.000 pesos, pero al comienzo del año rondó los 5.055.000, por debajo del precio de sustentación que fue de 5.117.000. No hay forma de que con esta disminución del precio los cultivadores se animen a aumentar el área de siembra. Debería entonces el Ministerio de Agricultura hacer algo para evitar que este cultivo siga extinguiéndose.

Con pie derecho

Del comportamiento del público en los eventos masivos depende la impresión que se lleven los turistas de Sincelejo. 

Comenzaron el domingo pasado los espectáculos de masa de las Festividades del 20 de Enero de Sincelejo. Se abrió el telón con el denominado Veintenerito, en el que los niños siguen la tradición de los desfiles folclóricos y la cabalgata en sus caballitos de palo. Valga decir que se comenzó con pie derecho por la impecable organización que tuvo. 

En términos generales, cada año que pasa las Festividades son más ordenadas y organizadas y salvo en contadas excepciones se incumple esta premisa. No obstante, las autoridades deben ser especialmente cuidadosas al momento de vigilar las rutas y escenarios con el fin de impedir que los desadaptados que tratan de introducir acciones discordantes puedan actuar. Sea el caso resaltar el buen comportamiento de la inmensa mayoría de quienes habitan en Sincelejo en esta clase de espectáculos, pues son conscientes de que con ello se afianzan los valores culturales más preciados.