Aprender de las tragedias

De las tragedias queda el dolor, sobre todo de aquellas que se pudieron haber evitado, a las que se les suman los sentimientos de frustración. 

De las tragedias queda el dolor, sobre todo de aquellas que se pudieron haber evitado, a las que se les suman los sentimientos de frustración. Pero una vez asimilado lo que ya no tiene reverza, toca darle paso a las enseñanzas que dejan casi siempre esas trágicas situaciones. 

Lo sucedido recientemente en Cartagena, donde murieron veinte personas al desplomarse un edificio de cinco pisos, que no tenía licencia de construcción, debe prender las alarmas no solo en esa ciudad sino en todo el país. 

Las autoridades correspondientes deben ser más estrictas a la hora de permitir construcciones en sus localidades, así como los organismos de control deben ser más vigilantes en la supervisión de cuáles tienen realmente permisos legales. 

De igual manera, los constructores deben someterse al cumplimiento estricto de las leyes y ser concientes de que nada bueno puede traer la utilización de materiales inadecuados o el empleo de personal incompetente en aras de obtener más 'ganancias' de la justa. 

Sin duda, la construcción de cualquier obra, sin excusas, debe estar sometida al más estricto control.

La justicia es para todos

En ocasiones la justicia no es tan justa como debería ser, y los encargados de impartirla quedan en entredicho ante la sociedad.

En ocasiones la justicia no es tan justa como debería ser, y los encargados de impartirla quedan en entredicho ante la sociedad. Se puede entender que son humanos y como tal es válido equivocarse. Lo que cuesta trabajo entender es que se haya vuelto común que los involucrados en los multimillonarios desfalcos o en casos de homicidio que han causado impacto en la comunidad estén libres, con detención domiciliaria o con medidas no privativas de la libertad.

De igual manera está muy mal visto que cuando se trata de funcionarios con investidura, tales como procuradores, fiscales y jueces que han cometido delitos, el sistema judicial es extremadamente laxo, no así cuando se trata de ciudadanos del común que cometen delitos mucho menores y a quienes sí les aplican todo el peso de la ley. 

Es un pésimo mensaje el que con estas decisiones se le está enviando a la sociedad, especialmente a la juventud, que puede interpretarlas como que entre más roben más garantías judiciales tendrán. 

El argumento de que lo que se busca es no mandar a los delincuentes a la cárcel por lo del hacinamiento no es válido para el ciudadano de a pie, que lo que espera es que corruptos y homicidas, por igual, sean enviados a prisión como se merecen.

Hay que cumplirlas

Las leyes y las normas son para cumplirlas. Sin ellas no podríamos funcionar como sociedad.

Las leyes y las normas son para cumplirlas. Sin ellas no podríamos funcionar como sociedad. Esa es una elemental consigna de convivencia, pero hay personas que así no lo entienden o no lo quieren entender. Nunca falta quien se las quiera 'pasar por la faja' o quienes creen erróneamente que a ellos no los cobija tal o cual ley.

Esos malos ciudadanos son los que contaminan visualmente la ciudad, ya sea ubicando vallas publicitarias en lugares prohibidos, o sin permiso alguno, colocando avisos en semáforos y postes o manchando muros con grafitis que no tienen nada de artístico. 

Esos malos ciudadanos son los que atraviesan pasacalles donde no deben, pintan paredes con propaganda política que jamás retiran y parquean sus vehículos donde se les antoje, al punto de inventarse parqueaderos para maquinaria pesada en plena zona residencial. 

Ante esas 'ovejas descarriadas' se debe actuar con firmeza y hacer cumplir las leyes y las normas. Sin espacios para vacilaciones, porque si así sucede la gente termina perdiéndole el respeto que se le debe tener a las autoridades.

Soluciones de vivienda

Es gratificante que el Gobierno Nacional siga mirando hacia nuestro departamento, sobre todo desde el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, un área en que realmente las obras ejecutadas causan un gran impacto social. 

Es gratificante que el Gobierno Nacional siga mirando hacia nuestro departamento, sobre todo desde el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, un área en que realmente las obras ejecutadas causan un gran impacto social. 

Son muchas las familias cordobesas que se han beneficiado con estos programas nacionales, pero también son muchas las que aún faltan por lograr el sueño de tener un techo digno. 

Por eso es bienvenido el empeño del Gobierno de ofertar cuatro mil viviendas entre Cordoba y Sucre, y más grato es que nuestros constructores hayan aceptado el reto y se hayan mostrado comprometidos en que seamos una de las regiones más beneficiadas con el programa de subsidios 'Mi Casa Ya'. 

Sin duda que así como varios municipios fueron favorecidos con la entrega de casas gratis, también lo serán con los subsidios de 'Mi Casa Ya', dirigidos a los ciudadanos que ganan más de dos y hasta cuatro salarios mínimos.

Proteger a los usuarios

Qué bueno que el Estado se encuentre dispuesto a proteger a los usuarios de los servicios públicos domiciliarios, como debe ser, y evitar que sigan siendo objeto de abusos por parte del poder dominante de algunas empresas encargadas. 

Qué bueno que el Estado se encuentre dispuesto a proteger a los usuarios de los servicios públicos domiciliarios, como debe ser, y evitar que sigan siendo objeto de abusos por parte del poder dominante de algunas empresas encargadas. 

Es un alivio para los ciudadanos saber que sus representantes en el Congreso están gestionando un proyecto de ley que busca protegerlos y que no se sientan impotentes, por ejemplo, ante el tema del cambio abusivo de los medidores de energía, que es una de las quejas más comunes que se presentan. 

También es satisfactorio, especialmente para las comunidades vulnerables, que se elimine el cobro de reconexión o lo que es mejor aun que se prohiba la suspensión del servicio. 

No se trata de estimular la llamada cultura del no pago sino buscar otras estrategias que permitan recolectar los pagos sin necesidad de privar a la gente de los servicios básicos. 

En esta causa no solo se necesita de la intervención del Gobierno sino, y en la misma medida, de la responsabilidad y concientización de los usuarios de que se tienen que pagar los servicios recibidos.

Crisis de valores

La decadencia de valores en nuestra sociedad es un tema que lamentablemente se mantiene en vigencia.

La decadencia de valores en nuestra sociedad es un tema que lamentablemente se mantiene en vigencia. No debería ser así, pues ya nos hemos dado cuenta de que por muy moderna que sea la vida actual se necesita que nuestra personalidad esté cimentada con valores fuertes, que han sido los mismos por siempre y que deben seguir marcando la conducta de los ciudadanos. 

De lo contrario seguiremos registrando noticias aberrantes de padres que violan a sus propias hijas, de 'amigos' que en grupo abusan de sus amigas y luego se ufanan públicamente de tan vil hecho. Seguiremos conociendo casos indignantes de hijos que le pegan golpizas a sus madres, de vecinos que se matan por una cerveza o de hermanos que se unen para estafar a todo el mundo, por solo mencionar algunos de los muchos ejemplos. 

La urgencia del rescate de los valores humanos es evidente en un mundo cada vez más crítico. Una causa en la que es fundamental el compromiso de la Escuela y de la Familia, cada institucionalidad de estas desde su óptica, aportando lo mejor de sí en la formación y educación de personas humanizadas, con criterio, con conceptos claros del valor de la vida y de los derechos propios y de los demás.