Inclusiva

El Gobierno Nacional se ha fijado una ambiciosa meta en materia educativa, hacer de Colombia el país más educado de América Latina para el año 2025. Para lograr este objetivo se han establecido una serie de derroteros que incluyen desde apostarle al bilingüismo hasta lograr la excelencia docentes y derrotar totalmente el analfabetismo, entre otros. 

El Gobierno Nacional se ha fijado una ambiciosa meta en materia educativa, hacer de Colombia el país más educado de América Latina para el año 2025. Para lograr este objetivo se han establecido una serie de derroteros que incluyen desde apostarle al bilingüismo hasta lograr la excelencia docentes y derrotar totalmente el analfabetismo, entre otros. 

Pero sin duda, un aspecto fundamental para alcanzar la meta impuesta de una manera más democrática es incorporar la educación inclusiva, de tal manera que los estudiantes en condición de discapacidad perciban los mismos conocimientos que los demás, de una manera equitativa y ajustada a su realidad.

Por ello, el Ministerio de Educación ha comenzado a dar directrices sobre el tema, a través del Decreto 1421 del presente año y las secretarías de educación de los municipios certificados han empezado en nuestro Departamento con la sensibilización de las comunidades académicas para que asimilen lo dispuesto en la ley.

Es importante que todos los centros educativos, privados y públicos,  se enfoquen en la manera en la que deben atender las necesidades de los estudiantes en condición de discapacidad, hay que recordar que el conocimiento, los diferentes saberes, no deben ser el privilegio de unos cuantos.  

Expresión de la comunidad

Las  comunidades nunca deben desoírse. De ellas surgen muchas ideas que en un momento dado pueden servir a los gobernantes para trazar su ruta administrativa. Pero no solamente es para eso, sino también para saber con precisión cuáles son sus necesidades más apremiantes. 

Las  comunidades nunca deben desoírse. De ellas surgen muchas ideas que en un momento dado pueden servir a los gobernantes para trazar su ruta administrativa. Pero no solamente es para eso, sino también para saber con precisión cuáles son sus necesidades más apremiantes. 

Esa costumbre malsana de algunos políticos (por no decir que de todos) de acordarse de esas comunidades solo cuando es época electoral debería erradicarse, pues es a ellas que se deben. Por eso, cuando ya se es parte del Estado hay menos razones para olvidarlas. 

La falta de recursos económicos no siempre es excusa válida para no atenderlas, puesto que en muchas ocasiones la solución de sus problemas no requieren de dinero, sino de una buena gestión. 

No hay que esperar que se organicen cabildos abiertos, referendos o revocatorias para prestarle la debida atención al pueblo, que recurre a estos mecanismos de participación ciudadana para hacerse escuchar, cuando sienten que no son tenidas en cuenta. Aunque las conclusiones de los cabildos abiertos no son decisiones vinculantes, por lo menos son estrategias de presión de una comunidad que clama que la escuchen.

Actuar ante el suicidio

Vuelven a prenderse las alarmas en el tema del suicidio en el departamento de Córdoba. Es preocupante que a diario se estén registrando noticias de suicidios, como si fuera un acto ya común, una decisión 'fácil'  una situación cotidiana. Nada más alejado de la realidad. 

Vuelven a prenderse las alarmas en el tema del suicidio en el departamento de Córdoba. Es preocupante que a diario se estén registrando noticias de suicidios, como si fuera un acto ya común, una decisión 'fácil'  una situación cotidiana. Nada más alejado de la realidad. 

Si bien es casi imposible saber a ciencia cierta qué pasa por la mente de un suicida al momento de tomar esa decisión, seguramente existen estrategias que los expertos pueden aplicar con el fin de reducir al máximo las posibilidades de que eso se lleve a cabo. 

Es hora de actuar, de que el asunto sea tratado realmente como un problema de salud pública, como merecen ser tratadas las patologías mentales. Lo que implica invertir recursos suficientes en lo concerniente a su prevención y a su tratamiento efectivo.

No podemos ni debemos asumir el suicidio como algo normal, como simplemente una estadística más para engrosar las listas del observatorio del delito. Quienes eligen este camino son personas, por lo general jóvenes, que no tuvieron la oportunidad de formarse con una fuerte autoestima y que seguramente les faltó la atención requerida.

En aumento

Que el empleo formal  y que el recaudo de impuestos en el país hayan aumentado significativamente en el último año es un buen indicador de que a pesar de las adversidades los colombianos siguen echando para adelante. 

Que el empleo formal  y que el recaudo de impuestos en el país hayan aumentado significativamente en el último año es un buen indicador de que a pesar de las adversidades los colombianos siguen echando para adelante. 

El empleo es uno de los temas más sensibles para la población, ya que obviamente de él se desprenden todos los demás ítems de bienestar y prosperidad de una comunidad. Por ende no se debe escatimar en esfuerzos para aumentar constantemente los ocho millones trescientos mil ocupados formales que actualmente existen en Colombia, y no solamente con nuevos empleos sino también con la formalización de los muchos trabajos informales que abundan por doquier. 

En cuanto al aumento del recaudo de impuestos es alentador que muchos colombianos se esfuercen por cumplir con sus tributos, esperanzados, seguramente, en que estos se vean reflejados en el desarrollo de las ciudades y el bienestar de todos. Ojalá sea así, y la inversión honesta de todo lo recaudado compense generosamente el cumplimiento del buen ciudadano.

Con la misma pasión

Es increíble cómo una selección de fútbol genera tantas emociones positivas en una población: es fantástico cómo logra remover las fibras de la gente, rompiendo las barreras, esas creadas por el mismo hombre, de raza, sexo, gentilicio, ideología política, equipos, creencias religiosas o estratos. Qué emocionante observar a todos unidos en una misma voz, en un mismo objetivo y con un interés común.   

Es increíble cómo una selección de fútbol genera tantas emociones positivas en una población: es fantástico cómo logra remover las fibras de la gente, rompiendo las barreras, esas creadas por el mismo hombre, de raza, sexo, gentilicio, ideología política, equipos, creencias religiosas o estratos. Qué emocionante observar a todos unidos en una misma voz, en un mismo objetivo y con un interés común.   

Ese sentimiento de unión sin distingos de ninguna índole y de fuerza hacia el mismo lado, que despierta la Selección Colombia de fútbol entre nosotros, deberíamos aplicarlo también en otros aspectos de igual importancia social, como es por ejemplo la consecución final de la anhelada paz. Un tema que paradójicamente lo que ha causado es polarización en el país, en vez de generar el mismo sentir de unificación.

Ya quisiera cualquier político tener el poder de convocatoria y de convicción que tienen las selecciones deportivas de un país, sobre todo cuando están compitiendo por un cupo a un mundial. 

Por lo pronto, el sueño de asistir nuevamente al máximo certamen global del balompié ya está conseguido. Ahora, a prepararse para hacer un buen papel en Rusia, que valga la pena toda la angustia vivida, las 'uñas comidas' y la fuerza hecha.

Aumenta la indigencia

La problemática de la indigencia en Montería está pasando de castaño a oscuro. Cada vez son más las actividades ilícitas en las que se ven envueltos indigentes que deambulan por la ciudad o que se ubican en ciertos puntos de esta, haciendo difícil la convivencia de los vecinos. También se han vuelto comunes las denuncias de robos y asaltos en los que están involucrados habitantes de calle. 

La problemática de la indigencia en Montería está pasando de castaño a oscuro. Cada vez son más las actividades ilícitas en las que se ven envueltos indigentes que deambulan por la ciudad o que se ubican en ciertos puntos de esta, haciendo difícil la convivencia de los vecinos. También se han vuelto comunes las denuncias de robos y asaltos en los que están involucrados habitantes de calle. 

Hay que prestarle atención a esta situación antes de que las cosas empeoren, pues el descontento de la ciudadanía aumenta,sobre todo en esos puntos críticos en donde denuncian que esos sectores se han vuelto  invivibles debido a que los indigentes arrojan basuras indiscriminadamente, consumen sustancias alucinógenas, generan riñas, causan malos olores y hacen sus necesidades fisiológicas en cualquir parte, entre otras conductas reprochables. 

La solución, obviamente, debe abarcar todos los aspectos: tanto la recuperacion del espacio público, como la recuperación de la persona misma, es decir, su resocialización. No basta con la presencia de la Policía y las ONG que les llevan alimentos y los acicalan. Las acciones de las autoridades deben ir más allá.