Situación preocupante

Es preocupante la situación que se está viviendo en el sur del departamento de Córdoba, donde se respira un ambiente tenso debido a los hechos de inseguridad que se vienen registrando desde hace algún tiempo en esta región. 

Es preocupante la situación que se está viviendo en el sur del departamento de Córdoba, donde se respira un ambiente tenso debido a los hechos de inseguridad que se vienen registrando desde hace algún tiempo en esta región. 

El Gobierno no puede y no debe hacerse el de oídos sordos ante el clamor de la comunidad campesina que reclama lo mínimo que el Estado les puede proveer: tranquilidad. 

Las diferentes entidades defensoras de los derechos humanos deben estar en máxima alerta y gestionar para que se puedan implementar las estrategias y medidas requeridas para preservarle las libertades, el orden y la justicia a esa población, vulnerable por excelencia. 

A las puertas de un publicitado posconflicto, el Gobierno debe multiplicar esfuerzos para garantizar esos derechos humanos, pues ningún favor le hace a la causa de la paz esos brotes de violencia contra las organizaciones sociales, muchas veces incitados por la ausencia de la Fuerza Pública en esos lugares.

Una 'bomba de tiempo'

"Lo que ha de pasar pasará" pregonan quienes creen en un destino ya predeterminado, y eso parece ser lo que predican los funcionarios encargados del mantenimiento y seguridad de las cárceles de este país, esperando que la 'bomba de tiempo' en que se han convertido estos lugares explote. 

"Lo que ha de pasar pasará" pregonan quienes creen en un destino ya predeterminado, y eso parece ser lo que predican los funcionarios encargados del mantenimiento y seguridad de las cárceles de este país, esperando que la 'bomba de tiempo' en que se han convertido estos lugares explote. 

Causa grima observar la pasividad con que se aborda este tema por parte de quienes tienen alguna responsabilidad en él. Se hacen estudios, se interponen tutelas, se exponen quejas, diagnósticos y conclusiones... pero todo sigue igual. 

En el caso que atañe a Montería, es decir, la cárcel nacional Las Mercedes, las cosas están pasando de castaño a oscuro. Los reboses del sistema sanitario ni el mal estado del sistema eléctrico ni los incendios ni los desplomes parecen ser suficientes motivos para tomar medidas y evitar la tragedia anunciada desde hace tiempo. Y eso sin añadir el inhumano hacinamiento en que viven los reclusos.

Pero no se trata de aplicar 'pañitos de agua tibia' que mitiguen en algo la emergencia, porque al cabo de un tiempo esta volverá a presentarse, se trata de buscarle reales soluciones a todos los males que acumula el penal de la capital cordobesa.

Expectativa mundial

Una gran expectativa mundial existe en torno a lo que será la administración del nuevo presidente de los Estados Unidos. Y cómo no, si nos encontramos ante un personaje pintoresco que despierta diversas y extremas sensaciones. 

Una gran expectativa mundial existe en torno a lo que será la administración del nuevo presidente de los Estados Unidos. Y cómo no, si nos encontramos ante un personaje pintoresco que despierta diversas y extremas sensaciones. 

Nos guste o no, lo que suceda en el país del norte nos compete, y nos puede beneficiar o afectar, pues Colombia es su principal aliado en Suramérica, y son numerosas las actividades que desarrollan conjuntamente. Sobre todo en lo concerniente a los procesos de  paz en los que está empeñado el Gobierno colombiano, y para los que el apoyo de los estadounidenses ha sido y seguirá siendo clave.

 No podemos negar el estrecho vínculo que siempre ha existido entre estas dos naciones, por ello causa incertidumbre no saber cómo nos va a ir en ese aspecto con el nuevo mandatario estadounidense, quien parece menos interesado en ayudarnos que su antecesor. 

De todas maneras, desde todo punto de vista, comienza una nueva era para el mundo, dada las características y antecedentes de quien hoy asume las riendas del país que a pesar de todo sigue siendo el más poderoso del planeta.

Autoridad para recuperar

El tema de la ocupación ilegal del espacio público parece ser un problema de nunca acabar en las ciudades de Colombia, y por supuesto que Montería no es la excepción. 

El tema de la ocupación ilegal del espacio público parece ser un problema de nunca acabar en las ciudades de Colombia, y por supuesto que Montería no es la excepción. 

Que se han hecho esfuerzos importantes por acabar con esta práctica es cierto, pero evidentemente no han sido suficientes. La recuperación del espacio que se logra se pierde al poco tiempo, cuando los mismos u otros vuelven a ocupar el lugar recuperado ante la pasividad de las autoridades competentes. 

La lucha contra los distintos invasores debe ser por igual. No solo contra los vendedores ambulantes que lo hacen por necesidad o los comerciantes que lo hacen por agrandar sus negocios, sino también contra los particulares que parquean sus vehículos en los andenes, estos por pura falta de cultura ciudadana. 

Las autoridades están obligadas a crear e implementar las estrategias necesarias para garantizarles a todos los ciudadanos su espacio libre. La cuestión es cuándo lo piensan hacer.

Lucha sin tregua

Que las denuncias de los ciudadanos ante la Fiscalía hayan aumentado en el último año puede ser síntoma de que la comunidad está volviendo a creer en esa institución. Esto deriva necesariamente en que los fiscales deben redoblar sus esfuerzos para dar contundentes resultados ante la opinión pública. 

Que las denuncias de los ciudadanos ante la Fiscalía hayan aumentado en el último año puede ser síntoma de que la comunidad está volviendo a creer en esa institución. Esto deriva necesariamente en que los fiscales deben redoblar sus esfuerzos para dar contundentes resultados ante la opinión pública. 

Esos esfuerzos deben triplicarse en las investigaciones sobre los casos de corrupción, ese cáncer que, como lo dijo el Presidente de la República, ha hecho metástasis en nuestro país y que tanto daño le ha hecho. 

Por eso la lucha contra los corruptos debe ser desde todas las esferas y desde todos lo entes de la sociedad. De nada sirve que los ciudadanos se atrevan a denunciar si los investigadores no cumplen con su misión y no presentan resultados. Y si estos se dan, de nada sirven si los jueces se dejan alcanzar por los tentáculos de la corrupción o simplemente no actúan con severidad. 

La casa (mansión) por cárcel no debería ser una opción en ningún caso cuando se juzgue a un corrupto, pues esta es una decisión que causa indignación entre la comunidad.

Generación sin control

"Vendrán cosas peores" se ha vuelto recurrente escuchar en el argot popular y religioso, al referirse a situaciones que se salen de lo permitido socialmente, a casos que rayan en lo inmoral o a la falta de humanismo que demuestran algunos individuos. 

"Vendrán cosas peores" se ha vuelto recurrente escuchar en el argot popular y religioso, al referirse a situaciones que se salen de lo permitido socialmente, a casos que rayan en lo inmoral o a la falta de humanismo que demuestran algunos individuos. 

Infortunadamente muchas de esas realidades tienen que ver con nuestros niños, adolescentes y jóvenes, quienes están creciendo en un ambiente en ocasiones hostil y que se están desarrollando en medio de una avalancha de información que a veces no alcanzan a procesar, y lo que es peor, que tratan de imponerles extrañas costumbres y 'nuevos valores' que tergiversan los verdaderos. 

Cada vez es más difícil formar y educar a nuestros hijos, enfrentándonos al monstruo que se ha convertido internet, que con su séquito de redes influye en los muchachos haciéndoles creer que lo que ahí se dice es 'palabra de Dios'. 

¿Habrá algo peor que citarse por Facebook para jugar una 'ruleta rusa sexual', en la que sin ningún pudor los chicos dan rienda suelta a los instintos carnales, en medio de alcohol y droga? Amanecerá y veremos. 

El reto como padres es cada día más grande.