'Todos los días debemos asombrarnos': A. Yemail

El cambio fue absolutamente brusco. De esa forma lo sentí. Porque salí de mi cotidianidad de llegar a las 7:30 a la oficina, salir a las 12:00, llegar a las 2:00 y salir a las 6:00 de la tarde. De hecho tuve que llegar a tempranas horas a la oficina para cumplir con mi labor en Atlantis y cumplir como director invitado. Almorzar luego en la oficina y estar a las 2:00 de la tarde en el periódico.